Sábado 4

A las once de la mañana llega de San Luis Potosí el licenciado D. José María Aguirre a reunirse con su familia en ésta.

A las siete de esta noche se pronuncia en El Cedral por la Constitución de 1857 D. Jerónimo Amaya con 15 hombres sin desorden ninguno.

Domingo 5

El mismo Amaya quita las autoridades que había puesto el prefecto Jaso en El Cedral, y pone de alcaldes a D. Inocencio Covarrubias y a D. Vicente Campos. Impone un préstamo de $4 000.

Al obscurecer se va para La Presa el administrador de esta Aduana, D. Cleto Sánchez.

Sábado 11

A las once de la mañana llega un extraordinario de El Cedral con una comunicación del señor Amaya en que ordena al alcalde 1º D. Zeferino Flores que reúna al vecindario violentamente y que digan las autoridades y vecinos si se deciden por la Constitución de 1857, y si para la una de la tarde no va la contestación, vendrá a atacar a fuego y sangre esta villa sin ser responsable de lo que ocurra. Nos reunimos en la casa de D. Zeferino, y por evitar las consecuencias, todos sin excepción nos adherimos a la Constitución, nombrándose en comisión para que fuera a El Cedral a suplicar al jefe y al subprefecto, D. Inocencio Covarrubias, que no vengan con su fuerza porque sería promover una sublevación. Sale la comisión compuesta por D. Teodoro Castillo, D. Trinidad Gaitán, D. Jesús Soriano y D. Manuel Martínez, que encuentran a las cuatro de la tarde al señor Amaya y al señor Covarrubias en La Cabra, y los convencen de tal manera que se vuelven a El Cedral prometiendo que vendrán mañana antes que amanezca para evitar un trastorno en la población. Sabiendo esto el alcalde 1º D. Zeferino Flores, nos comisiona para salir a la madrugada a recibirlos al alcalde 2º D. Austacio Huerta, a D. Felipe Hoyuela y a mí con el objeto de que no haya gritos sediciosos, etc.