Memorias de la Generación de la Reforma

Esta villa, y es un verdadero palacio. Cuando consideramos el juicio asiático de muchos de estos tumbos pastores, nada tiene de particular que todos los del alto clero se hayan convertido en conspiradores. Esta mañana llegó un extraordinario de Guanajuato con la noticia de haber evacuado la plaza con sus fuerzas el General reaccionario Mora y Villamil, tan pronto como supo que nos acercábamos. Se cree, según informes, que los dignos apóstoles del absolutismo, se están concentrando en México. El Cura Espinosa, de esta villa, fue arrestado hoy, y mañana bajo escolta saldrá para San Luis Potosí. Este prelado es un conspirador consumado, triste de él si lo juzgan según las leyes de conspiradores. Causa asombro lo que cuentan de este “Ministro del Señor”, como también los medios que ponía en juego para mantener viva la oposición al Gobierno. Esta tarde se restituyeron las autoridades constitucionales con las solemnidades de estilo, cohetes, música, repiques a vuelo y muchos vivas a la libertad, a la Constitución de 57, al caudillo del Norte, a los Coroneles de esta Sección y al pueblo soberano. Se recibieron periódicos de Monterrey, Zacatecas, etc. Pero nada de particular se nota en ellos. De San Luis sabemos que el Coronel Zuazua despacha desde allí a la frontera al Obispo de San Luis Potosí y 36 frailes. ¡Qué primor!

Días 14 y 15—Hicimos jornada al Rincón de Ortega, humilde hacienda perteneciente a D. Domingo Sota de Guanajuato. En la madrugada de hoy salió desterrado para la frontera el cura de San Felipe D. José María Espinosa. ¿Qué diría este hombre perverso si lo juzgaran según las leyes vigentes de conspiradores? Unos cuantos malos sacerdotes como éste, causan más daños que todos los militares espadachines en el país—Nos acompaña el padre Traspeña, por cierto el clérigo más descamisado que he conocido en mi vida. Quiere que nuestro Coronel lo nombre Jefe Político de Guanajuato, para poner dos batallones sobre las armas.

Biblioteca Nacional de España