Memorias de la Guerra de Reforma

Mucho. El pueblo en masa se agolpó a la casa donde se había hospedado el Sr. Vidarni y en partidas de 40 y 50 entraban a la sala, le daban un abrazo al Sr. Vidarni y se salían. Estas visitas consistían de hombres, mujeres y niños de todas clases y tamaños; la sinceridad del afecto de esta multitud era evidente, y D. Santiago se mostró muy afable con todos ellos.

Día 17.—Llegamos a San Juan de Vanegas, 5 leguas—Se perdió el día para que descansara la gente.—D. José María Alfaro que mandaba en jefe las fuerzas de los reaccionarios enviando las fuerzas de Nuevo León y Coahuila tomaron posesión de la plaza, fue aprehendido hoy en compañía de D. Rafael Marragón, que también había pertenecido a las filas de los reaccionarios—A éste último se le había dado pasaporte en San Luis para que en el término de 25 días se presentara en México, según lo previsto por el Supremo Gobierno. El Sr. Vidarni remitió a los dos a Cedral para que de ese punto sean conducidos a San Luis Potosí.—Maro teme mucho que Moret, quien ahora es Comandante General de San Luis, no se deje de arbitrariedad con él. Le puse oficio al Ministro de la Guerra y al Comandante General de San Luis de todo lo ocurrido.—Alfaro, aunque todavía hombre en la flor de su edad, pero según dicen, no será de ningún provecho al país.

Día 18—De Vanegas al Salado, 16 leguas, y Megumos temprano con un polvo y aire que nos mortificó mucho.—En la tarde se soltó el Norte con aguanieve y la noche está borrascosa y amenazante—Esta mañana salieron Alfaro y Marragón para Cedral, y de ahí pasarán a San Luis Potosí, si en el camino no les pintan un venado los de la escolta que los custodian. —Alfaro se mostraba muy abatido y desanimado—Aquí se concentraron todas las familias que nos acompañan, la del Conde Táuregni, la de Martínez de Castro, la de Camacho, etc., etc. —Sin novedad.

Biblioteca Nacional de España