Memorias de la Unión Nacional de Periodistas

Reuniones, y para que se opusieran con la fuerza si era posible. No en vano le dicen a este criminal en Coahuila Picuga y sólo el ciego espíritu de Partido podía haberle dado el nombramiento de Gobernador de un Estado a semejante...

Recibí carta del Administrador de la Aduana de Catorce, D. Juan Durán. La contestaré mañana —Todo está quieto, y por todos lados se oyen maldiciones contra Aguirre. El Presidente hace muy mal con no remover a este hombre tan odiado de la población.

Día 22—La función de toros dedicada al ejército del Norte, estuvo muy concurrida y esta noche comienzan los bailes de máscaras. Se dificultan recursos para las fuerzas, vicios al empeño del Gobernador Aguirre para evitar que el comercio de esta ciudad facilite las sumas que se necesitan. Este gobernadorzuelo se vería ahora prófugo y sin destino, si no fuera por las fuerzas de Nuevo León y Coahuila, pero ni aun la gratitud, ni lo que exige la seguridad de esta población de esclavos, hace prescindir a este perverso de las enconadas miras que abriga contra el Sr. Vidaurri. Sería mejor para la patria si semejantes pícaros perecieran en un patíbulo.

Día 23—Escribo a D. Juan Durán, de Catorce, y a Tonchita Narragán. Escribí también a los Estados Unidos. Fui al baile de máscaras y estuvo bien indiferente. El comercio ha quedado de facilitar recursos para el ejército, sin embargo de los empeños de Aguirre para evitarlo. Mucho es lo que se quejan todas las clases aquí de este hombre perezoso y malvado.

Día 24.—Las funciones de los toritos han salido hoy como ayer, por todas las calles, y el gran número de vagos que los siguen indican la ociosidad de las masas.

Día 25.—Nada de nuevo y el comercio facilitó treinta y cinco mil pesos para socorrer las fuerzas. Mucho sienten

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