La DIARIO MIL CONONIL VALDES
de Brownsville—Nada de mi equipaje y mucho temo que se lo robó el conductor y me queda lo endeble.

Día 18.—Nada de nuevo y ni noticias de mi equipaje. La ciudad está quieta y es increíble el número de pelados y vagos que observa uno en las plazas y calles. Mientras tengamos tanta ociosidad no será difícil trastornar la tranquilidad de los pueblos.—Salió Santa Cruz con su escuadrón y la conducción para Monterrey. Santa Cruz va a Aguameva.

Día 19.—Con bastantes ansias se aguardaron correos de México y Monterrey. Nada de noticias y se dice que pronto llegará el General Parrodi con su mohatra. No harán buenas migas con los mestizos.

Día 20.—Llegó extraordinario de Monterrey y recibí carta de Jovita B. de Mejía, para que me empeñe con el Sr. Vidani, por sus hermanos Pancho y Rafael.—Se recibió noticia del nombramiento de Gobernador de Nuevo León y Coahuila que se hizo en la persona de D. Santiago Vidaurriz. Mejor nombramiento no se podía haber hecho y por cierto que lo merece este ilustre ciudadano. La noticia se recibió aquí con el mayor entusiasmo, repiques, felicitaciones, etc. En la noche toda la oficialidad y un gran número de particulares de esta ciudad, pasaron con una banda de música a la casa del general, y a las diez y media me vine a recoger. Llegó mi equipaje y doy gracias a Dios. En la tarde visité la Alameda y el Santuario. Vi el punto donde asesinaron al Gobernador de este Estado, D. Julián de los Reyes.

Día 21.—El comercio facilita recursos voluntariamente para el sostén de las fuerzas del ejército del Norte. Esto lo hace sin embargo de los esfuerzos del Gobernador D. José María Aguirre para evitarlo. Este hombre malo y perezoso había dado órdenes antes de nuestra llegada a esta plaza para que en los pueblos del tránsito no se nos facilitaran.

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