Memorias de la Guerra de Reforma

Insignificante muestra de fuerza se hizo de dos de sus fortines. Toda su artillería, parque, etc., dejaron en la plaza, y todo el material de guerra es de la mejor clase. La pérdida de nuestra fuerza fue insignificante, y esto prueba que nunca tuvieron intención los de la plaza de defenderla como lo podían haber hecho, si consideramos lo ventajosísimo de todos los puntos que ocupaban. Seis meses habían gastado en fortificar esta ciudad, y sin embargo de tanta amenaza, tanto insulto atroz, tantas protestas de morir en la demanda, en menos de tres horas de combate huyeron con asombrosa cobardía y los primeros para hacerlo fueron los principales jefes y oficiales. El hecho de ponerse en fuga antes de estar la ciudad circunvalada fue el que salvó a la mayoría de toda la fuerza. Cansa indignación y coraje el pensar en la criminalidad de estos hombres, y México se pierde si no se corta la manera de revolucionar.—; Dios salve a la infortunada patria—Muchas han sido las atrocidades cometidas a la sombra del poder y Dios quiera que Don Santiago venga cuanto antes,

Día 6.—Gasté el día en arreglar papeles para Revista de Comisario y a Ha Merza se le dio una parte de sus deberes vencidos —Vi a Minojosa y a otros amigos, Al último me dio alguna esperanza. Celso Olivares recibió orden para expedicionar a la Huasteca. Le van a faltar armas,

Día 7.—Se habla de despachar al 4 Regimiento a Querétaro. Aquí está Aranda que con su Sección había ido a Aguascalientes. Según aseguran, su conducta ha sido criminalísima. Tratan de juzgarlo en prisión.

Día 8.—Moy xildrá de Monterrey el Jefe del ejército del Norte. Dios quiera que venga cuanto antes, pues los señores Consejeros de D. Juan Znázua están empeñando servicios perjudiciales con sus intrigas y chismes. Hoy se publicó un Bando según el cual, el Jefe de las armas reasume el mando

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