Diario del Coronel Valdés

Giné lo que de buen origen he sabido. Examiné el Corte de Caja de la Aduana, y no hay de existencia sino unos quinientos pesos del mes próximo pasado, enero. Escribí al señor Vidaurri, y con fecha de hoy libró este señor por $500 contra la Administración de Catorce a diez días de vista. El préstamo de $25,000 se comenzó a recandar hoy, y se dificulta por razón de no haber venido las conductas, hace más de tres meses. Se nota la mejor disposición para facilitar el dinero, lo que alegan tocante a la mucha escasez de dinero, es sin duda efectivo. Logré convencer a varios que con facilitar la cantidad que se les exige lo hacen en beneficio de la población entera.

Día 4.—Recibí carta del Sr. Vidaurri para que en dinero, plata, pasta y libranzas nieve todo lo que se haya recibido del préstamo de los $25,000. Se llevarán también dos pares de zapatos y mil jorongos. La población simpatiza mucho con el Sr. Vidaurri y con los principios que profesa.

—Saldré tan pronto como pueda arreglar todo de manera que el préstamo se haga efectivo.

Día 5.—Esta tarde negaron los que de esta ciudad pasaron a Matamoros para ver al Sr. Vidaurri. La Junta para reformar las notas asignadas para el préstamo nada definitivo arregló, pero mañana según me asegura, quedará todo arreglado, de una manera satisfactoria y en términos que el préstamo se haga efectivo en los términos que el Sr. Vidaurri me lo previene en su carta de ayer.—Escribí al Sr. Vidaurri y este señor salió esta mañana de Matamoros.

Día 6.—Sin embargo de los esfuerzos del Sr. Ávila y míos, muchos alejan que no pueden exhibir las cuotas que se les asignaron, y sé remiten a marchar al cuartel general para hablar con el Sr. Vidaurri. A las nueve y media salí del Juzgado y se mustió todo el día en recandar todo lo posible.

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