Memorias de la guerra de reforma

La impostura y el charlatanismo son las dos cosas que han imperado en el país, y nuestra sola presencia en el corazón de la República, será prácticamente provechosísima para las diferentes clases de la sociedad. Se despacharon cartas a Monterrey.

Día 17. Las familias empiezan a suponer que no somos tan salvajes, y esta noche D. Manuel Canal me presentó a la familia de D. Pedro Anda, hombre liberal y muy decente. Doña Carolina, si señora, es mujer interesantísima y canta con mucho gusto. Muchísimos se han presentado ofreciendo sus servicios y todos se los hemos despachado al gobernador Rodríguez. Algunos hay que sido, no hace mucho, oficiales en las filas de Zuloaga, y el descaro de estos hombres que se creen decentes, nos prueba la general corrupción en esta parte del país. Recibimos impreso el parte que el peladito Miramón le da al caudillo Zuloaga, fingiendo que el 7 del corriente derrotó al Sr. Degollado en la barranca de Atenquigue. Lo que hay de verdad, es que a este espadachín mentiroso, le fue peor que en Carretas. El gobierno de este estado facilitó 15.000 pesos para socorrer la fuerza con cuarta parte de su haber.

Día 18. Llegó correo de San Luis sin traer nada de interés. Los ánimos se han tranquilizado completamente y el gentío en la plaza hoy fue inmenso por ser día domingo, que es cuando vienen los operarios de las minas con el fin de oír misa y hacer sus compras para toda la semana.

Día 19. Salieron 600 hombres con Dávila a situarse en León, y 300 con Galán a situarse en Trapunto. Se recibieron comunicaciones de Zuazua, y encarga mucho que se le envíen recursos. Nos hallamos en una posición de poder hacer mucho en bien del pueblo. El actual gobernador don Francisco de P. Rodríguez, disgusta mucho a los liberales con sus medidas, y estoy casi seguro de que la diputación permanente lo removerá. El Sr. Berduzco sería nombrado gobernador.

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