Memorias de la Guerra de Reforma

padres y frailes que en ella encontró. Si la religiosidad de los mexicanos fuera en proporción al número de clérigos que mantienen, sería México el país por excelencia más cristiano en el mundo. No puede progresar una sociedad que mantiene en su seno tanta ociosidad.

Día 15—Flegó el Coronel Flaneo esta tarde con cien hombres de la frontera de Coahuila. —Recibí carta del Coronel Castillo Montero que se ha mudado a Monterrey, en consecuencia a los matamorenses. —La función de toros que hoy se dedicó a D. Santiago y a la oficialidad del ejército del Norte, estuvo muy concurrida. —Es diversión bárbara que entre otras lindezas hemos heredado de los españoles. —Visité varios templos, y el del Carmen (convento), es un edificio suntuoso. La ciudad presenta la mayor actividad, y apenas se habla de los desastres causados por los acontecimientos a que dieron lugar el pronunciamiento de los federalistas y religionarios. Tan acostumbrado está ya el pueblo a ver que los mayores crímenes se cometen con impunidad, —En México sobran Catilinas y faltan Cicerones. —Si el pueblo llegara a comprender la magnitud de los ultrajes que se le hacen, terribles serán sus venganzas.

Día 16—Llegó la noticia de haberse publicado la Constitución e indulto general para los revolucionarios. Todos pueden de nuevo conspirar contra la República sin tener ningún castigo. ¡Viva el crimen! ¡Viva la traición contra las libertades públicas!*—Escribí a los Estados Unidos y al Tic. Castillo Montero, remitiéndole cartas de recomendación para el Lie. Garza Melo y D. Miguel Nieto, de Monterrey —Despaché hasta ésta las de Espinosa en busca de mi equipaje. Mucho temo que el conductor se lo haya robado.

Día 17—Asesinaron los pelados a un soldado de los mestizos y continuarán haciéndolo, si no se toman providencias para evitarlo —Escribí a México tocante al Consulado.

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