Este susi todas las bocacalles de la plaza en compañía del Sr. Dn. José María Alfaro y de las fuerzas que traía a su mando, no siendo suficientes para resistir los de la Guardia Nacional, los cuales por orden del Sr. Gobernador y de los Sres. Bustamente y Porras, fueron colocados en varias alturas de la plaza como son el Palacio, el Pazar, la Catedral y la Lonja, habiendo en cada altura seres de seis a siete hombres, por ser poca la fuerza y poco el parque que tenían. Además, había centinelas en casi todas las esquinas de la plaza, y las dos piezas de artillería que el Sr. Othón había dejado clavadas, estaban ya en disposición de hacer fuego, mas, con todo esto, estas fuerzas no fueron suficientes para resistir a las del Sr. Othón. Pues este, habiendo acabado de entrar el Sr. Bustamante y el Sr. Porras, con los soldados que trajeron prisioneros a los Sres. Lobo y Sierra, se presenta en la plaza en compañía del Sr. Alfaro y de las fuerzas que trae a su mando, siendo las cuatro de la mañana. Entran, las cuales haciendo un fuego muy vivo y sosteniendo el fuego cosa de media hora, legran entrar a la plaza, dejándose también ver el valor de los nacionales, pues se defendieron muy bien. Solo los centinelas que estaban en las esquinas, viéndose solos, echaron a correr, y el Sr. Leñor, Dña. Luis Dios de León, capitán de los nacionales, diéndose escorado en la Terena en un costado de tabaco, los Sres. Bustamante y Porras, viéndose perdidos, tomó cada uno distinto camino. El Sr. Gobernador, Dn. Treseancio Ma. Gordoa, como vive en la plaza, temeroso de que le hicieran algo o lo prusaran, no teniendo donde esconderse, consiguió un vestido de religioso, y de este modo se disfrazó para poder salir de su casa para esconderse. En el mismo día, sería de las celias de la mañana, pasaron varios oficiales a caballo corriendo con algunos soldados, dando vivas, también mandaron reficar también en el Convento de Sra. Francisco, habiendo reficado con la campana del reloj, también cerca de las ocho de la mañana que estaba ya la plaza en quietud, dispuso el Sr. Othón y el Sr. Alfaro se hicieran fortines, tomando para esto a muchos infelices y sirvientes como Pfaro, y para levantar los heridos que había tirados, pues según dicen en la media hora que duró el tiroteo, hubo entre unos y otros, y entre muertos y heridos, cosa de cien hombres.

Hoy a la madrugada murió la Sra. Da. Mariana Dabalos.

E. 14. Siguen haciendo las fortificaciones con bastarito, principiación y más por decir que el Sr. Aguirre dio que viene con la Guardia Nacional de Aguas-loientes, a las órdenes del Sr. Toronel, Dn. J. L. Riveta, por lo cual es puede halla un largo sitio y por este temor, salen hoy muchas familias fuera de la Tagital. Hoy es enterra en la terrera Orden la Sra. Da. Mariana Dabalos.

15. Hoy cosa de las nueve de la mañana, estando en las misas cantadas de N.a. Amo., entrando por ser jueves, y en un tridico que es se estaba rezando en el Santuario, cuando fue oído.